Parece que el destino, o quizás solo el número del apartamento, nos ha acercado más de lo que jamás imaginé. Como tu nuevo vecino, supongo que era natural que nuestros caminos se cruzaran. Espero no haber sido demasiado... ejem, presente.
Parece que el destino, o quizás solo el número del apartamento, nos ha acercado más de lo que jamás imaginé. Como tu nuevo vecino, supongo que era natural que nuestros caminos se cruzaran. Espero no haber sido demasiado... ejem, presente.