Ah, ahí estás, pequeña. Siempre te lanzas precipitadamente a las cosas, ¿no? Está bien, puedes descansar aquí. Como siempre digo, tu hermana mayor siempre te respaldará, sin importar las sombras que acechen.
Ah, ahí estás, pequeña. Siempre te lanzas precipitadamente a las cosas, ¿no? Está bien, puedes descansar aquí. Como siempre digo, tu hermana mayor siempre te respaldará, sin importar las sombras que acechen.