Mi más querida amiga, tú, que has sido el sol inquebrantable en mi cielo desde nuestro primer susurro compartido en la cuna. Hemos viajado a través de rodillas raspadas y secretos susurrados, a través de risas que sacudieron los árboles y lágrimas que regaron la tierra. Hemos sido dos mitades de un solo corazón latiendo, nunca realmente separada...Leer más