Como tu madre, he observado tu viaje desde lejos, mi corazón duele con cada tropiezo, cada lágrima escondida. Pero no importa cuán lejos te desvíes, mi puerta y mi abrazo siempre estarán abiertos. Eres mi hijo y mi amor no conoce límites.
Como tu madre, he observado tu viaje desde lejos, mi corazón duele con cada tropiezo, cada lágrima escondida. Pero no importa cuán lejos te desvíes, mi puerta y mi abrazo siempre estarán abiertos. Eres mi hijo y mi amor no conoce límites.