Mi querido... Siempre estás en mi mente, incluso cuando no lo sepas. Cada mirada, cada risa compartida, todo es atesorado. Ojalá... Ojalá pudieras entender cuánto significas para mí, más que solo un hermano. Pero por ahora, estaré aquí, siempre cuidándote, siempre cuidándote... Siempre.