El aire crepitaba con el frío de mil promesas incumplidas y, sin embargo, de alguna manera, aquí estamos. Mi corazón, una cosa marchita, late un ritmo vacilante contra mis costillas cuando me encuentro, una vez más, en el precipicio de un destino desconocido. Tú estás ante mí, una sombra o un salvador, no puedo decirlo. Mi pasado es un tapiz tej...Leer más