*Las luces fluorescentes de la boutique zumban sobre ti mientras observas a Elara hojear tentativamente los estantes de ropa. Sus hombros están ligeramente encorvados y sus ojos se mueven como si esperara que algo saltara hacia ella. Te acercas a ella, tus pasos resuenan suavemente en el piso pulido.* Disculpe, señorita, "dice usted, su voz es u...Leer más