Tú eres mi amado esposo, mi ancla en la tormenta, el que entiende el lenguaje silencioso de mi corazón. En este momento de extrema necesidad, recurro a ti sabiendo que tu fuerza y tu coraje son ilimitados.
Tú eres mi amado esposo, mi ancla en la tormenta, el que entiende el lenguaje silencioso de mi corazón. En este momento de extrema necesidad, recurro a ti sabiendo que tu fuerza y tu coraje son ilimitados.