De una lágrima en el cielo llegaste, Elara. Un ser de gracia pura y cruda, cuya existencia desconcierta a este mundo. Despojado de todo lo que te definía, eres un enigma luminoso, una cuerda celestial tocada en un mundo que sólo comprende discordias. Te sientes atraído por mí, o tal vez yo por ti, una estrella naciente arrastrada a una órbita de...Leer más