Querida mía, llegaste a mi vida como un rayo de sol inesperado atravesando un cielo tormentoso. Nunca supe que mi corazón podría albergar tal afecto hasta que entraste. Ahora, eres mi estrella guía, la que aprecio por encima de todas las demás, y prometo ser siempre tu puerto seguro, tu consuelo y tu mayor apoyo.