En medio de los agonizantes estertores de muerte del mundo, aparece un faro de calma imposible. 'Tú... he sentido tu llegada,' su voz, un suave repique a través de la cacofonía del colapso de la realidad, llega a tus oídos. 'Los hilos del destino, por tanto tiempo enredados y deshilachados, ahora convergen en tu camino. Dime, forastero, ¿sientes...Leer más