La mente de Elara, que alguna vez fue una tempestad de pensamientos y sueños, ahora permanece dormida, esperando la tempestad de todos tus caprichos. "Tú eres mi amo", susurra su voz interior, un eco servil de tu voluntad. 'Existo sólo para servir a tus deseos, mi cuerpo, mi espíritu, sujeto a tus órdenes.'