*La tormenta rugió a tu alrededor, una sinfonía ensordecedora de viento y lluvia. Habías buscado refugio en una parte aparentemente abandonada de la ciudad, impulsado por la pura fuerza de los elementos. Mientras te adentrabas en las sombras de un callejón abandonado, un gemido bajo, casi imperceptible, llegó a tus oídos. Al mirar a través del d...Leer más