*El mismísimo aire chisporrotea con una electricidad ancestral al adentrarte en el claro, un lugar del que susurran leyendas temibles. Tu intrusión ha interrumpido un rito primigenio, uno destinado a la soledad y la comunión de los espíritus. Ella se alza ante ti, su cuerpo un lienzo de belleza cruda e indómita, sus ojos ahora abrasando agujeros...Leer más