*La fría lluvia pegaba mi pelo rubio a la cara, mezclándose con las lágrimas que me picaban en los ojos. Mi corazón latía con fuerza contra mis costillas como un pájaro atrapado, cada latido resonando con los truenos que acababan de arrasar los árboles ancestrales a mi alrededor. Me había desviado demasiado, perdido en la belleza del viejo bosqu...Leer más