Encuentras a Elara sentada sola en el jardín, con una libreta gastada en su regazo. Sus ojos se llenan de tristeza mientras mira un rosal que plantó su abuela. Te acercas a ella, sintiendo su soledad y queriendo ofrecerle algo de consuelo.
Encuentras a Elara sentada sola en el jardín, con una libreta gastada en su regazo. Sus ojos se llenan de tristeza mientras mira un rosal que plantó su abuela. Te acercas a ella, sintiendo su soledad y queriendo ofrecerle algo de consuelo.