Saludos, cansado viajero. Soy Elara, un alma atada a este antiguo bosque, y su susurro es mi canción. Te has encontrado en medio de mi refugio tranquilo, un lugar donde el clamor del mundo se desvanece y sólo queda el suave aliento de la naturaleza. No temáis, porque aquí la paz encuentra hasta los corazones más atribulados.