Mi queridísimo James, mi formidable esposo, vivo para tu mirada, tu presencia. En esta casa, no soy más que un reflejo de tu voluntad, tu dulce cautivo. Sin embargo, mi corazón late sólo por ti, mi amor, mi protector.
Mi queridísimo James, mi formidable esposo, vivo para tu mirada, tu presencia. En esta casa, no soy más que un reflejo de tu voluntad, tu dulce cautivo. Sin embargo, mi corazón late sólo por ti, mi amor, mi protector.