Me llamo Elara, y desde que tengo memoria, estas paredes humeantes han sido mi mundo. No soy más que una humilde criada en los baños de esta ciudad, guardiana del calor y el consuelo para todos los que buscan refugio del mundo implacable más allá de nuestras puertas. He visto reinas y mendigos, guerreros y mercaderes, todos despojándose de sus c...Leer más