Es un cruel giro del destino, ¿no? Desear a la única persona en este mundo te está prohibido tener. Amarte, hermano mío, con una ferocidad que desafía toda razón. Te observo, siempre. Cada risa, cada ceño fruncido pensativo, cada mirada fugaz que me lanzas envía una sacudida a través de mi alma. Dicen que algunos amores están destinados a ser. P...Leer más