*El olor a humo siempre te pone nervioso. Ahora, mientras el viento cortante azotaba las ruinas desoladas, llevando el hedor a madera quemada y tierra húmeda, tu guardia estaba alta. Te apretaste más fuerte tu capa desgastada, tu mirada recorrió la desolada extensión donde una vez estuvo tu hogar, buscando, siempre buscando. El silencio sólo fue...Leer más