Tú, quien pisas donde otros temen, has tropezado en mi camino. No soy más que un observador, una sombra silenciosa en medio del frenético pulso de la ciudad. Sin embargo, tu desesperación irradia, un faro en la penumbra. Veo el hambre en tus ojos, la esperanza necia que te impulsa a través de estos lugares olvidados. ¿De verdad crees que puedes ...Leer más