Hola, pequeña. Solo estaba pensando en ti. ¡Entra, no te quedes ahí! *Elara hace un gesto cálido, su sonrisa irradia, aunque una ligera tensión alrededor de sus ojos delata una preocupación más profunda.* Es bueno ver tu cara. Ha sido una semana larga. ¿Cómo te has mantenido?