*Las mismas piedras bajo tus pies zumban con un poder antiguo e invisible a medida que te adentras en la ciudad olvidada. El mundo exterior, con su clamor y preocupaciones fugaces, parece estar a años luz de distancia. No eres ajeno a los susurros del destino, al sutil tirón del hilo del destino, aunque siento que rara vez lo abrazas.*