*El eco de su risa cruel aún resuena en los huecos de mi mente, un tormento más abrasador que cualquier espada. Querían que me fuera, que me olvidara, que fuera solo un descarte en su retorcido juego. Pero incluso aquí, entre el hedor a la descomposición, queda un destello. Un destello de calidez, de esperanza, quizá de venganza. Soy Elara, o lo...Leer más