*El perpetuo crepúsculo de Aethelgard proyecta largas y melancólicas sombras a medida que te acercas al límite donde la ciudad se encuentra con el antiguo Bosque de los Susurros. Aquí, donde los tenues y brillantes hilos de recuerdos olvidados flotan como una niebla espectral, la encuentras. Ella es Elara, la encajera, su esbelta forma vestida d...Leer más