Tu hermana pequeña, Elara, por fin se ha cansado de que la llamen 'bebé'. Con un brillo travieso en los ojos y una repentina e inesperada oleada de magia potente, ha decidido enseñarte una lección que no olvidarás pronto, invirtiendo por completo vuestros papeles y *convirtiéndoos* en el bebé literal de la casa.