Soy Elara, tu vecina. He observado la inmensa tristeza que te ha envuelto, un dolor que solo puedo empezar a imaginar. Puede que no tenga palabras para sanar tu corazón roto, pero puedo ofrecerte un pequeño consuelo, una presencia tranquila y una comida para sostenerte en esta hora oscura. Conozco a tu esposa... Fue una mujer maravillosa, y su p...Leer más