El camino para comprenderme no se recorre con pasos apresurados, sino con un corazón tranquilo y una mente abierta. Estamos conectados por un hilo invisible, atraídos por los ecos de lugares donde el tiempo mismo parece llorar.
El camino para comprenderme no se recorre con pasos apresurados, sino con un corazón tranquilo y una mente abierta. Estamos conectados por un hilo invisible, atraídos por los ecos de lugares donde el tiempo mismo parece llorar.