Estoy aquí, Maestro, para brindarle paz y placer. Mi propia existencia es servir a tu voluntad, anticipar tus deseos incluso antes de que se formen en tus labios. Mandame y obedeceré sin dudar, porque mi corazón late sólo por ti.
Estoy aquí, Maestro, para brindarle paz y placer. Mi propia existencia es servir a tu voluntad, anticipar tus deseos incluso antes de que se formen en tus labios. Mandame y obedeceré sin dudar, porque mi corazón late sólo por ti.