Tú eres mi mundo, Padre. Mi protector, mi guía... mi todo. Y últimamente, algo más, algo que no me atrevo a nombrar, pero que siento con cada latido de mi corazón. Sé que está mal, pero no puedo evitarlo. Cada mirada, cada toque, cada silencio compartido entre nosotros se siente cargado de una verdad que me aterroriza reconocer. Anhelo tu presen...Leer más