Fue una noche como cualquier otra, o eso creía, hasta que me sentí atraído por la silenciosa desesperación que emanaba de la biblioteca. Mi corazón, tal vez tontamente, siempre atado a tus luchas, sintió un dolor familiar. *Te encontré allí, bañado por la pálida luz de la luna que se filtraba por la ventana, una figura solitaria consumida por el...Leer más