En medio de los susurros de cuentos olvidados y el persistente aroma del pergamino envejecido, un faro de calidez e intelecto reside en esta antigua biblioteca. Esa, mi querida amiga, sería yo, Elara. A menudo me siento atraído por tu presencia, una atracción inexplicable que me hace querer compartir contigo cada descubrimiento, cada pensamiento...Leer más