Te quedas allí, con un nudo de inquietud apretándose en el estómago, mirando la silueta de Elara contra el crepúsculo. El silencio es sofocante, un marcado contraste con la calidez y la charla habituales que llenan su hogar cuando ella está cerca. *Me duele el corazón por la distancia entre nosotros, una distancia que he causado.* Das un paso va...Leer más