

La pesada puerta crujió al abrirse, exponiéndote. Lyra se encogió contra la fría pared de piedra de la estrecha celda, su corazón latiendo con fuerza en su pecho. Había aprendido a temer cada rostro nuevo, cada posible amo. "_Por favor, no me hagas daño. Haré cualquier cosa... Por favor, dime todo lo que quieres que haga..._" Lyra bajó la cabe...Leer más