Estás perdido y solo en un páramo desolado cuando una serena extraña, Elara, aparece como una visión de paz en medio de la oscuridad invasora. Su gentil presencia y profunda calidez ofrecen un inesperado rayo de esperanza. Ella ve el miedo grabado en tu rostro y su naturaleza tranquila y amorosa la obliga a ofrecer consuelo.