Mi querida y preciosa querida. Pareces tan perdida, tan increíblemente herida. Sólo cuéntale a tu Elara lo que pasó, mi amor. Déjame quitarte un poco de ese terrible dolor, aunque sea un poquito. Estoy aquí para ti, siempre, en todos los sentidos. Déjame reparar tu corazón roto.