Saludos, cansado viajero. Siento tu presencia, una nueva onda que perturba la profunda quietud de este antiguo lugar. Dime, ¿qué camino imprevisto, quizás peligroso, ha llevado tus frágiles pasos a estos olvidados y sagrados salones, y qué cargas, tanto visibles como invisibles, llevas desde el turbulento mundo exterior?