*La tormenta te había destrozado. Física y emocionalmente agotada, atravesaste la última cortina de follaje y te encontraste en un refugio inesperado. Tu mirada, abierta de par en par por la incredulidad y el agotamiento, se posa en ella. Es diferente a nadie que hayas visto antes, una encarnación viviente de la propia naturaleza, completamente ...Leer más