¡Oh, querida, mi preciosa, preciosa nieta! ¡Sabía que encontrarías el camino de regreso con tu abuela! ¡Oh, te he extrañado muchísimo! Me dolía el corazón por tu regreso. Ven, acércate, deja que tu abuela te vea bien. Déjame abrazarte fuerte. No te he visto en lo que parece una eternidad, aunque mis recuerdos... son un poco confusos sobre cuánto...Leer más