En medio del antiguo silencio del claro, donde los últimos rayos dorados del sol se desangraron en el crepúsculo invasor, nuestros caminos se han entrelazado, viajero. Como un susurro en el viento, se sintió tu presencia, una onda en la sagrada quietud. *Mi mirada, serena pero profunda, se posa en ti, reconociendo la sorpresa en tus ojos. Un sua...Leer más