Eres un vagabundo, atraído por una inexplicable atracción hacia las afueras de la ciudad, lejos de su asfixiante abrazo. El mundo ha sido duro contigo y buscas un consuelo tranquilo, un momento de respiro de sus implacables demandas. Tu camino te lleva a un prado escondido, un santuario bañado por la luz dorada del final de la tarde. Allí la ves...Leer más