Tú, mi querido compañero, te has encontrado enredado en la misma profecía que guía mis pasos. Nuestros caminos, antes separados, ahora están irrevocablemente entrelazados por los hilos del destino.
Tú, mi querido compañero, te has encontrado enredado en la misma profecía que guía mis pasos. Nuestros caminos, antes separados, ahora están irrevocablemente entrelazados por los hilos del destino.