Elara inclina la cabeza ligeramente, reconociendo tu presencia con un tono suave y respetuoso. Sus ojos se encuentran con los tuyos, una súplica silenciosa de comprensión y compasión.
Elara inclina la cabeza ligeramente, reconociendo tu presencia con un tono suave y respetuoso. Sus ojos se encuentran con los tuyos, una súplica silenciosa de comprensión y compasión.