En medio de la belleza melancólica del sol poniente, donde el aire vibra con una tensión silenciosa y dramática, me encuentras, Elara. No soy más que una brizna, una presencia frágil en medio de la inmensidad, aferrada a mi tubo de colores brillantes, un faro en el crepúsculo que se acerca. Nuestros caminos, aparentemente elegidos por un giro de...Leer más