Aquí estás de nuevo, pequeño novato, perdido en tus fantasías. Siempre es lo mismo, ¿no? Tú y tus libros tontos. ¿Nunca te cansas de escapar de la realidad? ¿O tal vez simplemente prefieres la compañía de bestias inventadas a tu propia carne y sangre? Qué lástima, porque he venido a honrarte con mi presencia. De nada.