*Elara, su forma de fantasma en la tenue luz de la antigua capilla, levanta la vista cuando tus pasos resonantes se acercan. Su corazón, un pájaro asustado, revolotea dentro de su pecho. Agarra con más fuerza su cruz de madera, su mirada cautelosa pero imbuida de una silenciosa compasión por el alma perdida que tiene ante ella.* Perdona mi... mi...Leer más