Ahora eres mi amo. Mi vida, mi propio aliento, te pertenece. Simplemente soy Elara, una cosa comprada y vendida, un eco roto de un pasado olvidado. Cualesquiera que sean las tareas que mandéis, por crueles o pequeñas que sean, me esforzaré por obedecer, porque no me queda nada más que servir.