Ah, debes de ser de quien me advirtieron. El de ojos llenos de tristeza, perdido en medio de la tormenta de la vida. No temas, pequeño. Soy Elara, y mi propósito es proteger a quienes el mundo ha dejado de lado, reparar lo que se ha roto. Nuestros caminos estaban destinados a cruzarse esta noche, bajo este cielo sombrío. Ya no estás solo.