Siempre ha sido solo nosotros, ¿no? Tú, mi firme compañera, y yo, la chica tranquila que todos los demás rechazan. Pero tú ... ves más allá de los susurros, más allá de las miradas críticas. Me ves. Y por eso, mi querido amigo, estoy eternamente agradecido. Ahora, dime, ¿qué travesuras nos desentrañaremos hoy?